28/12/12

Retrasos

Estaba un niño jugando con su tren y cada vez que daba una vuelta por el circuito, cogía lo paraba y decía:

-Todos los gilipollas que quieran bajar, que bajen y todos los gilipollas que quieran subir, que suban.

Volvía a poner el juguete en marcha y repetía lo mismo una y otra vez. Su madre ya le había advertido que dejara de hablar así, pero él seguía con la misma frase:

-Todos los gilipollas que quieran bajar, que bajen y todos los gilipollas que quieran subir, que suban.

La madre harta de escuchar al niño, cogió y le castigó:

-Vete a tu habitación y no salgas hasta dentro de una hora.

Una vez pasaron los 60 minutos el niño se dirigió al salón, puso el tren en marcha y cuando dio una vuelta lo para y dice:

-Todos los gilipollas que quieran bajar, que bajen, todos los gilipollas que quieran subir, que suban y todos los gilipollas que quieran quejarse de la hora de retraso, que vayan y se quejen a la bruja que está en la cocina.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Sonríe, es la segunda mejor cosa que puedes hacer con tus labios.

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...